Póster inspirado en el álbum de culto The Queen Is Dead (1986) de la banda británica The Smiths. Este icónico visual retoma la estética sobria y melancólica característica del grupo, con su fotografía en tonos verde/gris y su tipografía minimalista.
El póster destaca el título icónico del álbum, así como varias canciones que se han convertido en imprescindibles: There Is a Light That Never Goes Out, Bigmouth Strikes Again, Cemetry Gates o The Boy with the Thorn in His Side. Una verdadera referencia del rock alternativo y la escena indie de los años 80, este álbum marcó a toda una generación.
Perfecto para los amantes del rock británico, la música indie y la decoración mural vintage, este póster aportará un toque elegante, musical y atemporal a un salón, un dormitorio o un estudio. Un artículo imprescindible para los fans de The Smiths y la estética post-punk de los años 80.